Has seleccionado correctamente las respuestas 1 y 2. La conducción defensiva se basa en anticipar posibles errores de los demás conductores y no insistir en tener siempre la prioridad o el derecho propio, buscando así evitar accidentes. Esto implica tener una actitud preventiva y flexible, adaptándose a situaciones inesperadas y dejando espacio para los errores de otros. No es necesario parar en cada intersección por precaución, sino estar alerta y listo para reaccionar si surge algún peligro real, por eso la respuesta 3 no es parte de la conducción defensiva según la normativa alemana. Al aplicar estos principios, aumentas tu seguridad y la de los demás en la vía.