Tu respuesta es correcta porque la fatiga afecta la conducción de varias maneras importantes. En Alemania, la fatiga puede reducir significativamente la atención del conductor, lo que significa que es más fácil distraerse o no notar señales y situaciones de tráfico. Además, la percepción limitada indica que el conductor no procesa correctamente la información visual y auditiva, dificultando la interpretación de lo que sucede alrededor. Finalmente, la capacidad de reacción retardada quiere decir que el conductor tarda más en responder ante imprevistos, como un frenazo de otro vehículo o un peatón que cruza. Estos efectos aumentan el riesgo de accidentes, por eso es fundamental descansar lo suficiente antes de conducir.