Has elegido correctamente la opción 1: frenar por el niño. La regla principal aquí es que siempre debes reducir la velocidad y estar preparado para detenerte cuando haya peatones, especialmente niños, cerca de la calzada o que puedan cruzar inesperadamente. Los niños pueden comportarse de forma imprevisible y no siempre respetan las normas de tráfico, por lo que el conductor debe ser especialmente cauteloso.
En cambio, aunque el ciclista y el vehículo verde están presentes, no representan una amenaza inmediata que requiera frenar en esta situación. El ciclista probablemente circula por la acera o vía propia y el vehículo verde está estacionado o distante sin indicar un peligro inminente.
Por tanto, la precaución principal es la seguridad del peatón, en este caso el niño, y frenar para evitar cualquier accidente. Esta es una regla fundamental en las normas de tráfico alemanas y en la conducción segura en general.