¿Qué debe tener Ud. en cuenta especialmente si después de un período de sequía prolongado empieza a llover?
Se forma barro peligroso en la calzada
Se dificulta la visibilidad inmediatamente después de poner el limpiaparabrisas
Distancia de frenado más corta
Explicación del asistente IA
Tras una sequía prolongada, las primeras gotas no “limpian” la carretera: al contrario, el agua se mezcla con polvo, goma de neumáticos, aceite y combustible que se han ido acumulando y crea una película muy deslizante. Por eso es correcto que se forme barro o suciedad peligrosa en la calzada: la adherencia baja de golpe, sobre todo en los primeros minutos, y aumenta el riesgo de derrape al frenar, girar o acelerar.
También es correcto que al principio se dificulte la visibilidad cuando activas el limpiaparabrisas, porque el agua arrastra esa suciedad del parabrisas y puede generar una capa de “grasa” y reflejos; además, si las escobillas están gastadas, emborronan más. La regla práctica es: en los primeros minutos de lluvia tras sequía, reduce la velocidad, aumenta mucho la distancia de seguridad, frena y gira con suavidad y comprueba que las escobillas y el lavaparabrisas limpian bien.
La distancia de frenado no es más corta; normalmente es más larga por la peor adherencia, especialmente al inicio de la lluvia.