En Alemania, al entrar en una zona urbana indicada por la señal amarilla de entrada al pueblo, automáticamente se impone un límite de velocidad de 50 km/h, según la normativa (§3 StVO). Aunque tengas la prioridad de paso, es importante estar preparado para frenar bruscamente si surge una situación de peligro, por ejemplo si algún peatón, ciclista o vehículo surge inesperadamente al entrar en la zona urbana. También es válido estar dispuesto a renunciar a tu prioridad de paso si así evitas un accidente. Seguir circulando sin cambios sería incorrecto si no evalúas activamente la situación y estás listo para reaccionar ante posibles peligros. Elegiste correctamente al marcar tanto la posibilidad de frenar bruscamente como la de ceder tu prioridad si es necesario; ambas medidas son parte de una conducción defensiva. Así, en situaciones complejas, siempre debes anteponer la seguridad a la insistencia en tus derechos de paso.